En cumplimiento de una orden judicial y como parte de un proceso administrativo y ambiental que se venía gestando desde hace varios años, desde las primeras horas de la mañana las autoridades adelantan el desalojo de decenas de familias que ocupaban de manera irregular el humedal Berlín, ubicado en la margen izquierda de Montería, un ecosistema estratégico considerado vital para la regulación hídrica, la biodiversidad y el equilibrio ambiental de la ciudad.
El operativo es liderado por la Policía Nacional, con el acompañamiento de funcionarios de la Alcaldía de Montería, organismos de control, autoridades ambientales y entidades de gestión del riesgo, quienes buscan garantizar que el procedimiento se lleve a cabo de manera ordenada, pacífica y respetando los derechos humanos de las personas involucradas.
Según han explicado las autoridades, la intervención responde a una decisión judicial que ordena la recuperación del espacio público y la restauración ambiental del humedal, el cual había sido progresivamente invadido por asentamientos informales, rellenos ilegales, construcciones precarias y actividades que afectaban gravemente su función ecológica.
El humedal Berlín cumple un papel fundamental como zona de amortiguación frente a inundaciones, especialmente durante la temporada de lluvias, además de ser hábitat de aves, reptiles y otras especies propias del ecosistema de ciénaga, por lo que su deterioro representa un riesgo tanto ambiental como para la seguridad de las mismas comunidades asentadas en el lugar.
De acuerdo con las autoridades municipales, muchas de las familias que hoy son desalojadas llegaron al sector en busca de una solución habitacional ante la falta de recursos, construyendo viviendas improvisadas sin servicios básicos ni condiciones adecuadas, en un terreno que no es urbanizable y que cuenta con protección ambiental. En ese sentido, la Alcaldía ha reiterado que el desalojo no es una acción improvisada ni arbitraria, sino la ejecución de un fallo judicial que fue notificado con antelación y que hace parte de una política de recuperación de humedales urbanos, los cuales han sido históricamente afectados por la expansión desordenada de la ciudad. Durante el operativo se han presentado momentos de tensión y angustia entre algunas familias, quienes manifiestan su preocupación por no tener un lugar a dónde ir; sin embargo, las autoridades han señalado que se han activado rutas de atención social, caracterización de los hogares y acompañamiento institucional, especialmente para niños, adultos mayores y población vulnerable, con el fin de evaluar posibles alternativas de reubicación o acceso a programas sociales, dentro de las competencias legales del municipio.
Voceros oficiales han enfatizado que no se trata de criminalizar la pobreza, sino de cumplir la ley y proteger un ecosistema que es patrimonio ambiental de Montería y cuya recuperación beneficiará a toda la ciudad a mediano y largo plazo. Así mismo, se informó que el proceso incluye la demolición de estructuras ilegales, la remoción de rellenos y residuos, y un plan de restauración ambiental que permitirá recuperar la cobertura vegetal, mejorar la calidad del agua y prevenir nuevas ocupaciones en el área. La Policía Nacional ha desplegado un dispositivo preventivo para garantizar el orden público y evitar enfrentamientos, mientras que gestores de convivencia y funcionarios sociales intentan mediar con las familias para reducir el impacto emocional del procedimiento.
Organizaciones ambientalistas han respaldado la medida, señalando que los humedales urbanos son ecosistemas altamente frágiles y esenciales para mitigar los efectos del cambio climático, controlar inundaciones y preservar la biodiversidad, por lo que su defensa debe ser una prioridad en la planificación urbana. No obstante, también han hecho un llamado a las autoridades para que estas acciones vayan acompañadas de políticas integrales de vivienda digna y soluciones reales para las familias de bajos recursos, con el fin de evitar que situaciones similares se repitan en otros puntos de la ciudad.
El desalojo del humedal Berlín reabre el debate sobre el crecimiento urbano de Montería, la falta de suelo urbanizable accesible para las poblaciones más vulnerables y la necesidad de una planificación que armonice el desarrollo social con la protección del medio ambiente. Mientras avanza el operativo, las autoridades insisten en que la recuperación de este ecosistema permitirá reducir riesgos de inundación, mejorar la calidad ambiental y garantizar que las futuras generaciones cuenten con espacios naturales protegidos, reiterando que la ley debe cumplirse, pero también que el componente social seguirá siendo atendido dentro de los márgenes institucionales.
El proceso continuará en las próximas horas y días, mientras se evalúa el impacto total de la intervención y se avanza en las acciones necesarias para devolverle al humedal Berlín su función ecológica original y consolidarlo como un espacio protegido para la ciudad de Montería.