Desde el 16 de enero, comenzó a regir oficialmente el incremento en las tarifas de los peajes administrados por el Instituto Nacional de Vías (Invías), una medida anunciada por el Gobierno Nacional que ha generado reacciones inmediatas en varias regiones del país, especialmente en el departamento de Córdoba, donde conductores, transportadores, empresarios del turismo y autoridades locales han expresado su inconformidad por el impacto económico que representa este ajuste en una etapa clave de crecimiento regional.
El aumento, que hace parte de una política nacional de actualización tarifaria, afecta directamente a quienes transitan por las principales vías del departamento, encareciendo los costos de transporte de pasajeros, carga, productos agrícolas y bienes de consumo, así como los desplazamientos turísticos hacia destinos que en los últimos años han ganado relevancia a nivel nacional.
Frente a esta decisión, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, reaccionó de manera irónica a través de sus redes sociales, calificando el alza como un “regalo” del Gobierno Nacional, en un mensaje dirigido al presidente Gustavo Petro, con el que buscó evidenciar la contradicción entre el impulso turístico que vive el departamento y las nuevas cargas económicas que ahora deben asumir quienes lo visitan o transitan por su territorio. “El regalo que el Gobierno Nacional nos da por ser el tercer departamento con mayor crecimiento en el turismo”, escribió Zuleta, en una publicación que rápidamente generó reacciones y abrió un debate público sobre la coherencia de las políticas nacionales frente al desarrollo regional.
La molestia del mandatario departamental se produce en un contexto especialmente significativo para Córdoba, que durante 2025 registró un crecimiento histórico del 32 % en la llegada de visitantes, consolidándose como el tercer departamento con mayor dinamismo turístico en Colombia, según cifras oficiales.
Este crecimiento ha sido resultado de una combinación de factores como la promoción de destinos de sol y playa, el fortalecimiento de eventos culturales y festivos, el impulso al ecoturismo y la mejora en la oferta hotelera y gastronómica, lo que ha traído consigo mayor inversión privada, generación de empleo y reconocimiento nacional para municipios como Montería, Lorica, San Antero, Moñitos y otros puntos estratégicos del departamento. Sin embargo, el aumento en los peajes amenaza con convertirse en un obstáculo para este avance, ya que eleva los costos de viaje tanto para turistas nacionales como para operadores turísticos, transportadores y comerciantes, quienes advierten que la medida podría desincentivar el flujo de visitantes, afectar la competitividad del destino y encarecer los paquetes turísticos.
Sectores productivos han señalado que el impacto no se limita únicamente al turismo, sino que también golpea al transporte de alimentos, insumos y mercancías, lo que eventualmente podría traducirse en un aumento del costo de vida para los habitantes de la región. Mientras tanto, desde el Gobierno Nacional se ha defendido la decisión argumentando que el ajuste en las tarifas de los peajes es necesario para garantizar el mantenimiento, la operación y la sostenibilidad de la infraestructura vial, especialmente en corredores estratégicos que requieren inversión constante para mejorar la seguridad y la conectividad.
No obstante, autoridades locales y líderes gremiales insisten en que este tipo de decisiones deberían considerar las particularidades de cada región y el momento económico que atraviesan, especialmente en departamentos que están apostándole al turismo como motor de desarrollo. El contraste entre el auge turístico de Córdoba y el incremento en los peajes ha reavivado el debate sobre la necesidad de una política de movilidad más equitativa y alineada con los objetivos de desarrollo regional, en la que se evalúen alternativas como tarifas diferenciales, incentivos para el turismo o mecanismos de compensación que eviten frenar el crecimiento alcanzado. Por ahora, la medida sigue vigente y su impacto comenzará a sentirse con mayor fuerza en los próximos meses, mientras conductores, empresarios y autoridades continúan exigiendo un diálogo con el Gobierno Nacional para revisar el alcance de los aumentos y buscar soluciones que permitan mantener el equilibrio entre la sostenibilidad vial y el progreso económico de Córdoba, un departamento que hoy se posiciona como uno de los destinos emergentes más importantes del país.